Un corazón abnegado y compasivo
A propósito del Evangelio de hoy (Mateo 6,30-34), se me ha ocurrido esta reflexión que ahora propongo. El Señor y sus apóstoles deciden hacer un ‘day off’ para descansar un poco, ya que casi siempre tenían tanto que hacer que no les quedaba tiempo ni para comer. Jesús los anima a irse a un lugar retirado. Pero la gente se les adelanta y -sin quererlo- les arruina el día de descanso. Al ver esto, el Señor lejos de incomodarse siente compasión de todas esas personas, porque estaban “como ovejas que no tienen pastor”. Contemplo el Corazón del Señor que está lleno de compasión y que está habituado a la abnegación. Me gusta pensar que todo esto lo aprendió en casa: José y María eran campeones de estas virtudes. Me pongo a pensar en María, madre abnegada. Y pienso en José, esposo y padre compasivo. La abnegación es una de esas sublimes virtudes que puede alcanzar el alma humana que decide olvidarse un...